
Redacción de La Veu d´Almassora
Las hijas de Zapatero, Laura y Alba Rodríguez, han borrado el rastro de su empresa en redes sociales tras su vinculación con Plus Ultra. La agencia de comunicación que crearon hace un par de años, What the fav, ha eliminado su presencia en X, mientras que en Instagram sí que siguen manteniendo su perfil público, pero con muchas menos publicaciones. Dos situaciones que son clave después de que se conociera, no solamente su intención de negocio en Venezuela, sino, también, después de la detención de un sospechoso cliente de su empresa de eSports.
Un borrado de información que sucede después de la detención de Julio Martínez Martínez, un empresario español con intenciones en Venezuela que forma parte de la cartera de Whathefav S.L. El hombre, además, administra dos sociedades con sede en la misma urbanización en la que veraneaba Zapatero y su familia. Martínez Martínez, tiene 50 años, vínculos con el país que dirige Nicolás Maduro y que habría actuado «como enlace» entre la compañía Plus Ultra y sus intereses con la dictadura. Además, su relación con la familia Rodríguez-Espinosa va mucho más allá; su sociedad Análisis Relevante S.L. es uno de los clientes de la empresa de las hijas del que fuera presidente del Gobierno, donde esta ha actuado realizando informes sobre mercados latinoamericanos.
Una intención comercial que se podría encuadrar dentro de la relación de José Luis Rodríguez Zapatero con Venezuela. El que fuera presidente del Gobierno ha actuado como mediador y observador internacional, especialmente durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Es más, el expolítico ha participado en varios procesos de mediación entre el gobierno venezolano y la oposición. Por ejemplo, en 2017 y 2018 intervino como mediador en las negociaciones entre el gobierno de Maduro y la oposición de cara a conflictos políticos y elecciones.
A pesar de todo, Zapatero ha insistido en transmitir una imagen tranquila a los medios de comunicación, restando importancia a lo ocurrido. Un comportamiento que no parecería ser el mismo en su parcela más privada. Lo cierto es que estas dos detenciones llegan en un momento clave; después de que intercedió, personalmente, ante el que fuera ministro de Transporte, José Luis Ábalos, para asegurarse de que la compañía aérea recibiera el sello de empresa viable y, de esta forma, poder acceder al rescate de más de 50 millones de euros. Algo que fue aprobado por Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Un sello que, sin duda, fue crucial para su rescate.

Redacción de La Veu d´Almassora
